El proyecto de intervención y expropiación de Vicentín anunciado ayer comienza a despertar algunos debates dormidos en la economía argentinay
en la sociedad argentinas.
Por supuesto, es importante la faceta de recuperar los créditos del
Estado e impulsar una investigación judicial
a fondo, delimitando responsabilidades en
algo que parece ser el vaciamiento de la empresa
y la absorción
dolosa de recursos del Estado. Deberá fallar la justicia, con
suerte antes de que la causa prescriba.
Pero
el proyecto es más ambicioso que la simple cuestión patrimonial. Al
menos tres aspectos de largo plazo se desprenden de él. Dos de ellos
han sido rápidamente reconocidos por varios
medios masivos de comunicación. El tercero
debe aún ser internalizado por el gobierno y discutido ampliamente
en la sociedad.